En todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.
Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella.
La ciencia es respecto del alma lo que es la luz respecto de los ojos, y si las raíces son amargas, los frutos son muy dulces.
El fin de la ciencia especulativa es la verdad, y el fin de la ciencia práctica es la acción.
La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.
Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.
No siempre es la multitud la poseedora de la verdad absoluta.
Es mejor ser un joven abejorro que una vieja ave del paraíso.
La belleza es el esplendor de la verdad.
El hombre embrutecido por la superstición es el más vil de los hombres.