Si quieres conocer el valor del dinero, trata de pedirlo prestado.
No perdáis una hora, porque no estáis seguros de un minuto.
No hay mejor predicador que la hormiga, que no dice nada.
Nada existe más dulce que la miel. Excepto el dinero.
El trabajo consiste en lo que un organismo está obligado a hacer; el juego consiste en lo que un organismo no está obligado a hacer.
En dos ocasiones no debería jugar el hombre; cuando no tiene dinero y cuando lo tiene.
Cuando se trata de dinero todos somos de la misma religión.
Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.
El dinero es mejor que la pobreza, aun cuando sólo sea por razones financieras.
La esperanza es una virtud cristiana que consiste en despreciar todas las miserables cosas de este mundo en espera de disfrutar, en un país desconocido, deleites ignorados que los curas nos prometen a cambio de nuestro dinero.