Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio.
El arte de envejecer es el arte de conservar alguna esperanza.
Todo deseo estancado es un veneno.
Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.
Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena.
No me gusta la palabra tolerancia, pero no encuentro otra mejor. El amor empuja a tener, hacia la fe de los demás, el mismo respeto que se tiene por la propia.
La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica.
El hombre actual ha nacido o bien para vivir entre las convulsiones de la inquietud, o bien en el letargo del aburrimiento.
La democracia sólo parece adecuada para un país muy pequeño.
Mediocre alumno el que no sobrepase a su maestro.