¿Pagar la cuenta? ¡Qué costumbre tan absurda!
No es la política la que crea extraños compañeros de cama, sino el matrimonio.
Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.
Cuando muera quiero que me incineren y que el diez por ciento de mis cenizas sean vertidas sobre mi empresario.
Nunca voy a ver películas donde el pecho del héroe es mayor que el de la heroína.
Prefiero que me incineren a que me sepulten y ambas cosas a un fin de semana con mi mujer.
Ser director de cine en España es como ser torero en Japón.
Lo bueno del cine es que durante dos horas los problemas son de otros.
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