Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos.
Todo nuestro conocimiento tiene su principio en los sentimientos.
La amenaza es el arma del amenazado.
Son vanas y están plagadas de errores las ciencias que no han nacido del experimento, madre de toda certidumbre.
Poca ciencia aleja muchas veces de Dios, y mucha ciencia conduce siempre a él.
La ciencia más útil es aquella cuyo fruto es el más comunicable.
La ciencia es el alma de la prosperidad de las naciones y la fuente de vida de todo progreso.
Las ciencias aplicadas no existen, sólo las aplicaciones de la ciencia.
Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha ciencia devuelve a Él.
La ciencia consiste en sustituir el saber que parecía seguro por una teoría, o sea, por algo problemático.