Al contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta.
No dejes crecer la hierba en el camino de la amistad.
La pobreza no viene por la disminución de las riquezas, sino por la multiplicación de los deseos.
Lo que no sé, tampoco creo saberlo.
Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.
Cuando la muerte se precipita sobre el hombre, la parte mortal se extingue; pero el principio inmortal se retira y se aleja sano y salvo.
Debemos buscar para nuestros males otra causa que no sea Dios.
Buscando el bien de nuestros semejantes, encontramos el nuestro.
En todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.
El amor consiste en sentir que el ser sagrado late dentro del ser querido.
La filosofía es un silencioso diálogo del alma consigo misma en torno al ser.
Hay que tener el valor de decir la verdad, sobre todo cuando se habla de la verdad.
La belleza es el esplendor de la verdad.
El hombre embrutecido por la superstición es el más vil de los hombres.
A vosotros (políticos) os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes.
Los hombres viven celosos de la inmortalidad.
Lo que se mueve por sí mismo es inmortal.
Los muertos son los únicos que ven el final de la guerra.
¿Quién es, pues, el creador y padre de este Universo? Difícil es encontrarlo; y cuando se ha encontrado, imposible hacer que la multitud lo conozca.
Donde reina el amor, sobran las leyes.
Así como los ojos están formados para la astronomía, los oídos lo están para percibir los movimientos de la armonía.
Frío e insípido es el consuelo cuando no va envuelto en algún remedio.
En torno de la esencia está la morada de la ciencia.
Si bien buscas, encontrarás.
Es necesario diferenciar las cosas: lo que siempre existe sin haber nacido, y lo que siempre está comenzando sin jamás llegar a ser.
Los espíritus vulgares no tienen destino.
El tiempo es la imagen de la eternidad en movimiento.
El tiempo es una imagen móvil de la eternidad.
La obra maestra de la injusticia es parecer justo sin serlo.
De virtud hay una especie, de maldad, muchas.
Si el semblante de la virtud pudiera verse, enamoraría a todos.
La libertad está en ser dueños de la propia vida.
Todo lo que se llama estudiar y aprender no es otra cosa que recordar.
Aprendiendo a morir sea prende a vivir mejor.
Todo lo que nace proviene necesariamente de una causa; pues sin causa nada puede tener origen.
Cada lágrima enseña a los mortales una verdad.
Son filósofos verdaderos aquellos a quienes gusta contemplar la verdad.
Los amigos se convierten con frecuencia en ladrones de nuestro tiempo.
El cuerpo humano es el carruaje; el yo, el hombre que lo conduce; el pensamiento son las riendas, y los sentimientos los caballos.
La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan.
Cuando una multitud ejerce la autoridad, es más cruel aún que los tiranos.
La mejor tumba es la más sencilla.
El hombre inteligente habla con autoridad cuando dirige su propia vida.
Teme a la vejez, pues nunca viene sola.
El legislador no debe proponerse la felicidad de cierto orden de cuidadanos con exclusión de los demás, sino la felicidad de todos.
La civilización es la victoria de la persuasión sobre la fuerza.
Tres facultades hay en el hombre: la razón que esclarece y domina; el coraje o ánimo que actúa, y los sentidos que obedecen.
El objetivo de la educación es la virtud y el deseo de convertirse en un buen ciudadano.
El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.
No hay hombre tan cobarde a quien el amor no haga valiente y transforme en héroe.
No es en los hombres, sino en las cosas mismas, donde es preciso buscar la verdad.
La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco.
El virtuoso se conforma con soñar lo que el pecador realiza en la vida.
La música es para el alma lo que la gimnasia para el cuerpo.